Visita al Acuario Nacional de Cuba.
Durante nuestra visita a Cuba a principios de este año (2007) consideramos una visita obligada al Acuario Nacional de Cuba, destino principal y de visita obligada para todos los amantes amantes del mar. En este primer reportaje de la web vamos a dar nuestras impresiones de la visita sobre los cambios ocurridos desde nuestra última visita (2001) hasta esta visita en el año 2007. Daremos un pequeño paseo por el interior del acuario.
Comenzamos nuestro recorrido, como es lógico por la entrada, la cual se ha ampliado y con contadores de público de visitantes. Presenta unas esculturas muy bonitas de una ballena con delfines nadando a su alrededor.
En el interior pudimos observar que han habido grandes cambios, ampliando todas sus intalaciones, con unos cuantos metros cuadrados. En su interior podemos encontrar cafeterías y restaurantes que anteriormente no se encontraban, de estos hay que destacar un magnifico restaurante con una gran cristalera en la que se pueden ver las acrobacias de tres delfines con sus entrenadores, con unos ejercicios que destacan en todo su esplendor. Hay que destacar que los entrenadores hacen todo el ejercicio en apnea.
Además tienen otro show con otros mamíferos marinos, con pinípedos en la que muestran al público la diferencias morfológicas entre lobos y leones marinos.
El acuario presenta una gran colección de especies marinas desarrollada durantes muchos años desde su comienzo en década de los sesenta y que tienen una buena cantidad de información de todos los trabajos que han desarrollado duranbte todos estos años.
Uno de los tema de mayor interés para nosotros era la presencia de tiburones que siempre han habido, en esta ocasión pudimos ver que tenían en exhibión siete ejemplares de tiburones nodriza gata Ginglymostoma cirratum (Bonnaterre, 1788) en la que se pudo ver que algunos tenían un buen tamaño.
Entre las cosas que vimos en falta era las actividades didácticas para nilños y los no niños. Algo que debía mejorar. Otras deficiencias que pudimos constatar fue el descuido de la entrada, zonas rotas, acuarios vacíos y sin cristaleras.
En general es un buen sitio para pasar el día con los niños y comenzarles a dar las primeras clases de los habitantes del mar y de la necesidad de su cuidado.
Winston Vilató Viamontes (27-01-2009)